miércoles, 8 de julio de 2015

Pesadillas (de nuevo)

Mis pesadillas son lo peor. El otro día soñé que había dos mujeres muertas clavadas en la pared del pasillo de mi casa. Y anoche, que un loco me quería matar y un señor con una motosierra lo cortaba para defenderme y que después yo le enterraba varias veces un fierro medio oxidado a un amigo que quería atacar a mi hijo.

Cuando despierto, me cuesta asimilar que no pasó realmente. Que estamos todos bien, en la casa, juntos, y que los demás duermen. Y la sensación en la guata no se me va a veces en todo el día. Es como si la vida real no fuera más que una continuación de los sueños. O viceversa.

Me pregunto si mis pesadillas serían las mismas si yo fuera diferente. Más normal. Si no pensara tanto en la muerte, todo el tiempo. Quizás mis miedos serían sencillos, cotidianos, como el miedo al ridículo o al fracaso o a no tener amigos y quedarme sola. A mí todo eso me da un poco lo mismo. No sé si será mejor o peor, sólo sé que es distinto. El miedo es una fuerza potente para tomar decisiones como si mañana no existiera, como si nunca fuera a llegar. Y quizás eso me hace impulsiva, irracional, intensa. Pero también me hace feliz.

El otro día leí que mucha gente cree que las personas ansiosas somos pesimistas, cuando en realidad es todo lo contrario. Yo me rebelo todos los días. Me levanto y me río y sueño. Creo en los milagros y en la magia y en las causalidades. Amo profundamente, con locura y pasión, como si cada minuto  fuera el último. Porque sé que, cuando llegue el que lo sea, no me voy a arrepentir de nada.

2 comentarios:

  1. Hola, ¿tienes Facebook?... estaba mirando al vacío en mi pagina de inicio de facebook y me encontré con tu blog justo mientras pensaba si alguien mas sufriría lo mismo que yo y mira que coincidencia, te encontré.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! No uso mucho Facebook, pero me puedes escribir a trastocada2015@gmail.com

      Saludos!

      Eliminar