lunes, 4 de noviembre de 2013

Inevitable

Lo único malo que me pasa cuando estoy bien es que de repente me acuerdo de que eventualmente voy a morir y se me hace un nudo en la guata. No sé cómo el resto del mundo puede existir sin esa certeza guiando cada paso.

No tengo noción del tiempo. Sé que he vivido veintiocho años - casi veintinueve - pero han pasado tan rápido. Mi hijo ya tiene tres meses. Me quedan once semanas para volver a trabajar y no creo que sea capaz. No sé si quiero, tampoco. Los días pasan y se repiten. Corren a un ritmo desenfrenado. Cuando mi marido llega de la oficina y estamos los tres el mundo es perfecto. No necesito nada más. Y entonces pienso que mi guagua va a crecer y que yo me voy a morir. Es inevitable. Trato de disfrutar el presente, total es lo único que tenemos canta Julieta Venegas, pero siempre me acompaña la nostalgia. 

Quisiera tanto que la eternidad fuera posible. 

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