viernes, 4 de enero de 2013

Embarazada

Estar embarazada teniendo un TOC es un desafío inmenso.

Aunque siempre me imaginé que lo sería, es distinto pensarlo a vivirlo. Despierto todos los días con las preguntas: ¿estará todo bien? ¿nacerá? ¿tendrá alguna enfermedad? ¿y si la pierdo sin darme cuenta?

A veces estoy segura de que el embarazo saldrá perfecto y que tendremos una guagüita preciosa en algunos meses más. Otras veces, en cambio, creo que todo lo que hago es una amenaza: que si me visto de negro, que si salgo a caminar, que si como - o dejo de comer - le estoy haciendo un daño irremediable. Que voy a tener toda la culpa si algo le pasa.

Por otra parte, es loco cómo ahora nada más me preocupa. Me dejó de dar miedo manejar, pasé sola dos noches sin problemas, tengo el ventanal de mi casa abierto y no pienso que alguien vaya a entrar a asesinarme de repente. Sólo espero que el paso del tiempo y las ecografías me calmen.

Igual tengo la sensación de que vamos a estar bien.  

2 comentarios:

  1. Wow! He leído tu escrito sobre el embarazo, y he quedado sorprendida. Es exactamente la descripción de lo que yo viví en mi embarazo, hace 18 meses ya.

    Nadie sabe lo mal que se vive un embarazo en esos términos. Es una locura, en todo el sentido de la palabra! Yo tuve a mi bebé a los 8 meses, porque era eso, o una desgracia; y te cuento que durante ese tiempo solo hubo 5 días en los que no me hice un eco. Fui a 114 médicos distintos.

    Es muy fuerte cuando la mente nos traiciona y no nos permite disfrutar la bendición de dar vida.

    Un gran abrazo y ánimo!!!

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  2. Gracias Janet, por compartir tu experiencia conmigo. Siempre es bueno saber que alguien más pasó por esto, y que salió todo bien.

    Un abrazo.

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