jueves, 30 de agosto de 2012

Cotidiana

Hace un par de semanas empecé a tomar flores de Bach. No fui a terapia ni nada, entré a la farmacia y pedí las gotitas que vienen listas para combatir la ansiedad. Y me han hecho bien.

A pesar de que no duermo bien casi nunca, los días son más tolerables. Es cierto que a veces siento que todo es una lucha constante conmigo misma - con dos partes de mí que no logran conciliarse. Tengo miedo y veo imágenes que no quiero. Sé que es absurdo, pero no lo puedo evitar. Me muerdo la lengua para no repetir palabras, no contar, no preguntar otra vez si me habré acordado de apagar la cocina, cerrar el auto o ponerme zapatos. Aunque a veces se me olvida que no tengo en realidad ningún poder sobre el universo, en general he adquirido un poco más de conciencia acerca de las cosas que escapan a mí y a mis capacidades. Casi siempre me acuerdo de que no por lo que yo decida se va a afectar el destino de todas las personas que me conocen.

Pero a veces se me olvida.

Y es en esos momentos, cuando se me olvida, cuando creo que en realidad lo que yo haga - si ando por la vereda derecha o la izquierda, si camino en pasos pares o impares, si me pongo un chaleco negro o uno rosado - importa de verdad, que me da miedo.

Me da miedo que hoy día sea el último día en que pueda hablar con la gente que amo. Me da miedo apretar el acelerador en lugar del freno, y atropellar a alguien. Me da miedo que una persona entre a mi casa, se lleve todo, le prenda fuego y me encuentre cuando llegue con un montón de cenizas. Me da miedo despertar y que mi marido no esté a mi lado. Me da miedo llamar a mi mamá y que no me conteste. Todo. Me da miedo todo.

Pienso que, a veces más y a veces menos, mi vida va a ser así para siempre y me resigno. Tomo unas gotas de flores de Bach, miro por la ventana y me dan un poco de ganas de llorar. Alcanzo a sentir lástima un minuto hasta que me doy cuenta de que no es fácil, pero podría ser tanto peor.

Con TOC y todo, soy una mujer feliz. Y eso es maravilloso.


1 comentario:

  1. Hola, llevo un tiempo siguiendo tu blog, me llamó la atención porque tengo un hermano con un trastorno obsesivo compulsivo y si bien gracias a Dios yo no lo tengo, sí tengo muchos rasgos obsesivos como contar ciertas cosas y vivo con muchos miedos, cuando salgo pienso que van a entrar a robar, que la casa se quemará y perderé todo lo que tanto esfuerzo me ha costado o que el bus en el que voy viajando va a chocar y me voy a morir =/

    Así que un poco puedo entender eso que sientes .. me alegra leer que a pesar de todo eres feliz =)

    Saludos!!!

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