sábado, 22 de octubre de 2011

Tranquila

Si alguna vez tuve dudas sobre los beneficios de seguir un tratamiento médico para sobrellevar mejor mi personalidad, siento que eso fue hace un millón de años. Llevo casi un mes durmiendo como nunca. Apenas tengo pesadillas de repente - como cualquier persona - y aunque a veces sigo hablando sola y repitiendo frases y canciones en mi cabeza sin que lo pueda evitar, es bastante más fácil así.

Soy una convencida de que la vida no tiene por qué ser difícil si es que hay otra opción. Es cierto que quienes eligen el camino largo quizá tengan una recompensa más duradera y profunda. Pero, ¿quién me asegura que tendré tiempo para eso? ¿Y si mañana fuera mi último día? Hoy siento que después de muchos años de lucha contra el TOC, encontré un alivio.

Yo sé que estar medicada no es la solución a todo. Ya pasé por un tratamiento antes, y cuando se acabó volví a  pensar que el mundo entero confabulaba en mi contra. Pero por ahora, mientras dure, estoy de lujo. Escucho ruido en la escalera, y sé que no son pasos de un asesino. Y sigo contándolo todo - los pasos, los cuadrados del piso, los letreros de las calles -  porque hay cosas que no puedo evitar. Sé que el TOC es parte de mí. I was born this way, como Lady Gaga.

Seguiré escribiendo, por supuesto. Esto es sólo un paso en el inmenso viaje. Lo que quiero es que si alguien llega a esta página, sepa que se puede. Con muchísima ayuda y paciencia, pero se puede. Eso es lo importante.

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