lunes, 9 de mayo de 2011

Obsesión número 3: Los peligros domésticos


La llave del gas. El agua. El fuego. Las puertas mal cerradas. Las puertas demasiado bien cerradas, que no se pueden abrir si pierdo las llaves. Las chapas, que pueden partir las llaves en la mitad en un terremoto y dejarme encerrada. Las ventanas abiertas, por donde pueden entrar ladrones. Las ventanas cerradas, que no me salvarían de una fuga de gas. La electricidad. Los califonts que explotan. Los secadores que dan la corriente.


Las casas, para mí, están llenas de peligros. Puedo tocar un enchufe sin darme cuenta y electrocutarme hasta morir, por ejemplo. O ir a cambiar una ampolleta, que explote, y terminar ciega por los pedacitos de ampolleta en los ojos. Quizá deje abierta sin querer la llave del gas y me duerma sin volver a despertar. Quizá, peor, invite a alguien a comer y se haya quebrado un vaso, y le aparezcan los vidrios en el arroz, se los trague y se muera.

3 comentarios:

  1. hola amiga me identifico contigo en todo lo que dices...

    podria poner tu blog enlazado en el mio?
    un saludo:amatista

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  2. ¿La pregunta es que estas haciendo por tu mejoria?
    Por un instante crei que era un blog para brindar ayuda. Yo tambien soy mujer, pero con mucha fuerza de voluntad. He ganado ese tipo de obsesiones y por ello es que me interesa una persona que diga esto tuve, pero ahora esto he conseguido.
    Saludos.
    Brianna

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  3. Brianna, hola,

    entre otras cosas, escribo mi blog. Es una terapia constante.

    Saludos,

    T.

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