viernes, 6 de mayo de 2011

Obsesión número 1: La muerte

Es la principal y la peor. Vivir pensando en la forma en que voy a morir es algo que me pasa desde siempre. Y no exagero. Mientras los demás niños le tenían miedo al viejo del saco, yo les tenía miedo a los asesinos. Acababa de cumplir ocho años cuando Cupertino Andaur violó y mató a Víctor Zamorano, y desde entonces nunca más pude ir a dormir tranquila sin saber que había alguien despierto. Las imágenes aparecían en mi cabeza y no las podía evitar. Niños degollados, cortados en pedacitos, gritando.

Cuando pasó lo de la Javiera*, yo ya tenía 22, pero mis miedos no habían cambiado en nada.

La conocí un martes, en la casa de la Ale. Era compañera de universidad de su pololo, y nos sentamos los cuatro a tomar té con cubitos de azúcar. Conversamos de nada. La Javiera tenía frío, y la Ale le prestó un chaleco calipso. Se tenía que ir temprano, porque vivía lejos, así que no estuvimos juntas más de una hora. Dos días después, el jueves, su ex entró por la ventana de su pieza y la acuchilló hasta matarla.

Ese episodio se convirtió también en una tortura. Empecé a ver a la Javiera en la puerta de mi casa, en los espejos, en el balcón. Empecé a escucharla, a pensar que era un anuncio, que la muerte estaba a la vuelta de la esquina, que sólo la había alcanzado a conocer para darme cuenta de que la vida es frágil, de que vivo de milagro, de que la próxima sería yo.

Es la peor obsesión de la vida. Lejos. A veces preferiría haber sido un poco más normal y haber tenido un TOC relacionado con los gérmenes. Pero no. Tenía que ser especial.

*La historia es real. Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de los protagonistas. 

2 comentarios:

  1. Disculpa que comente tanto pero este tema me llega demasiado, mi mayor obsesion o miedo es ese, pase noches sin poder dormir llorando porque me imaginaba que pasaria si... si me pasaba algo a mi era una pena terrible por lo que iban a sufrir los demas y ni hablar de que le pasara algo a mi familia, la verdad yo tb hubiera preferido otro tipo de toc...
    Bendiciones y cualquier cosa si quieres hablar mi mail es sagicary@gmail.com saludos!!

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  2. A mi mejor amiga le diagnosticaron un cáncer de mama con 31 años, y una metástasis con 34 años. En ese periodo de tiempo, yo fui operada de un fibroadenoma.
    Al principio, no estaba obsesionada con el cáncer de mama, pero cuando ella volvio a caer gravemente enferma con la metástasis empece a obsesionarme. Primero intente buscar un solución al cáncer de mama, buscar sobre la alimentación correcta, habitos, etc. Me obsesione con los factores de riesgo, y me convencí de que yo tenía más que nadie.
    Poco después empece a revisarme el pecho, y se convirtio en mi compulsión. Pase varios meses sin hacer otra cosa que tocarme las mamas, obsesionada con que tenía un bulto. Fui a varios médicos, que me dijeron que los bultos sólo estaban en mi cabeza. Ya ha pasado algún tiempo, y sigo teniendo fuertes recaídas (estoy saliendo de una de ellas). Gracias por tu blog, de veras que me ayuda muchísimo.

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