jueves, 5 de mayo de 2011

Diagnóstico: TOC

Cumplo con todas las características que aparecen en el DSM-IV para diagnosticar un Trastorno Obsesivo Compulsivo. Y a pesar de que durante mi adolescencia me llevaron muchas veces a muchos sicólogos, tratando de descubrir si mi mente no funcionaba del todo bien, tengo que aclarar que ninguno me diagnosticó un TOC hasta varios años más tarde. De hecho, ninguno me diagnosticó nada, a pesar de que yo estaba segura de que algo andaba pésimo.

Pero bueno, ahora soy periodista, y hace un par de años escribí un reportaje acerca de los niños con Trastorno Obsesivo Compulsivo. Dentro de las cosas importantes que descubrí, se encontraba el hecho de que es una enfermedad muy difícil de diagnosticar en la infancia, porque tiende a confundirse con Déficit Atencional.

Además, me sirvió mucho el ensayo del siquiatra argentino Ricardo Pérez Rivera, “Una mirada actual del Trastorno Obsesivo Compulsivo Infantil”, del que resumo algunas características importantes acerca del comportamiento de las personas con TOC : 

- Pensamiento mágico: creen en números o colores de la suerte. Se produce una fusión entre pensamiento y acción, y creen, por ejemplo, que por pensar en la muerte, la pueden provocar.
- Temor a la contaminación y enfermedades: es el miedo más común. Puede enfocarse en enfermedades específicas, pero en general se teme a los gérmenes y la suciedad.
- Temor a las "cosas malas": presagio de que algo malo va a pasar. A veces, es un miedo muy gráfico: accidentes, ladrones. Otras, es sólo la vaga sensación de calamidad.
- Necesidad de simetría y precisión: necesidad de sentir 'lo correcto". Existe una sensación interna de que el orden de algo es inadecuado y que se debe arreglar.
- Necesidad de confesar y saber: existe la necesidad de decir todo lo que piensan, y acusarse de haber pensado mal sobre alguien o algo. Necesitan detalles sobre las actividades diarias.
- Guardar y acumular: pueden asustarse profundamente de perder algo que en el futuro les puede ser valioso. 
- Preocupaciones morales y religiosas: es el temor a cometer pecados imperdonables y ofender a poderes superiores. Surgen cuestionamientos del tipo: ¿soy real?, ¿poseo alma?
- Pensamientos sexuales y prohibidos: generalmente los experimentan los adolescentes y no se deben confundir con las fantasías sexuales, porque no generan satisfacción. Son dudas sobre la propia sexualidad, el incesto y actos sexuales perversos.
- Obsesiones de lentitud: son rutinas diarias que se llevan a cabo lentamente de manera deliberada. Tienen que ser realizadas con precisión, y repetidas si es que se interrumpen.

Después de ese reportaje, me autodiagnostiqué un TOC. El problema es que, por algún motivo, la gente (toda la gente) se reía mucho de lo que me pasaba. Atribuían mis miedos a una imaginación desbordante y listo. A nadie le importaba mucho en realidad si me pasaba los días contando los escalones del Metro o los hoyitos de los respaldos de las sillas del aeropuerto (¡más de 1200!), porque lo encontraban divertido. Diferente. Excéntrico. Raro. Y punto. El hecho de que yo viera en mi cabeza las imágenes de las muertes y torturas más terribles, era un dato más de mi extravagancia.

Pero bueno. Resultó que tenía razón, y un año y medio después fue oficial. Lo primero que hizo mi sicóloga fue preguntarme qué opinaba de los remedios. Yo le respondí que a esas alturas ya nada me importaba mucho. Si drogarme era lo mejor, entonces adelante. Y así fue. En diciembre de 2008 empecé a tomar un ansiolítico (Ketazolam) y un antidepresivo (Paroxetina). 

El ansiolítico funcionó como un milagro. De repente empecé a dejar de sentir la angustia constante y la guata apretada, desaparecieron las pesadillas y apareció el sueño. Me andaba quedando dormida en todas partes, pero no me importaba. La sensación de libertad, de calma, era algo totalmente nuevo para mí. Poder salir a la calle sin estar mirando todo el rato si alguien me perseguía, poder ver las noticias sin imaginarme como la protagonista de toda la crónica roja, poder cruzar el puentecito peatonal de Salvador sin estar esperando a que me empujaran al río, todo era maravilloso. Vivía en un estado zen constante, del que nada me podía sacar.

El antidepresivo se demoró un poco más, pero también noté los cambios. Mis estados de ánimo, que siempre han sido inestables, de repente se centraron. Me convertí en una persona más serena. Menos intensa, menos despierta, pero más tranquila. Más normal. Dejé de pasar de la risa al llanto de un segundo a otro, y empecé a ver el mundo como un lugar menos amenazante. Me dejó de dar pánico la felicidad y pude disfrutar de nuevo de las cosas sencillas, como caminar sin zapatos por el pasto, o mirar el mar en silencio. 

Tomé Ketazolam por un par de meses, y Paroxetina por un año. Al mismo tiempo, seguía una terapia con mi sicóloga, quien jugó un rol trascendental en todo el proceso. El alta siquiátrica vino de la mano con la advertencia de que las crisis vuelven. Saber que cualquier día puedo volver a sentir un ataque de pánico, el ahogo, el temblor de las manos, la paranoia de que la muerte me persigue, me deja un poco en alerta constante. Trato de evitar situaciones que me generen ansiedad, aunque es casi imposible. Lo que mejor logro es disminuir la ansiedad con la consciencia de que lo que me pasa tiene nombre. Vivir con un TOC es como vivir caminando en una cuerda floja. Nunca sé cómo me voy a mantener equilibrada, pero sé que lo tengo que lograr. 


3 comentarios:

  1. Hola, llegue a tu blog desde Webtoc.org; me parece muy bueno e interesante. Yo tambien soy de Chile, me gustaria saber si tienes conoximiento de alguna agrupacion u organizaxion especializada en toc. Te dejo mi mail: avenidanorte1560@gmail.com, de antemano muchas gracias.
    Saludos.

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  3. Hola! bueno la verdad yo tengo lo mismo desde hace años, lo que mejor me ha funcionado es la terapia cognitivo conductual, me ha ayudado montones el problema es que cualquier desequilibrio en mi vida (rupturas amorosas, cambio de trabajo, etc) para mi es un mar de ansiedad y me vuelve todo denuevo, las pastillas las deje hace mucho, ya que estoy de a poco tratando de mejorarme por mi misma, no queria pasar toda la vida con pastillas, llegue a tomar un poco mas de 4 diarias =S
    Espero que estes mejor, bueno estoy leyendo de abajo hacia arriba jiji para seguir la historia, bendiciones!!

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