domingo, 29 de mayo de 2011

Compulsión número 9: Aros y adornos

Mi mamá me regaló  unos aros muy bonitos para mi titulación, y por algún motivo en algún momento dije que no me los iba a cambiar más. Craso error, porque cuando me los quise sacar me pasé una semana pensando en que mi mamá se iba a morir si lo hacía. Al final no pasó nada, obvio, pero fue terrible. Y es una constante.Me pasa con los adornos que se rompen y con cualquier cosa que me recuerde a alguien. Es como si todos los regalos que me dan no fueran más que un montón de muñecos vudú.

1 comentario:

  1. Te entiendo, yo por ejemplo cuando estoy hablando con alguien y de la nada aparece una imagen del "diablo" o pienso en un accidente siento que por pensarlo le puede pasar algo malo sobre quien estoy viendo, es horrible por que por mas que sabes que estás mal, que no va a pasar nada, tengo que hacer ""rituales"" para eliminar o tratar de deshacer ese pensamiento y su posible consecuencia futura.
    Es horrible.
    Estoy empezando a tomar Sirtralina y poco a poco vamos avanzando.

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