sábado, 21 de mayo de 2011

Compulsión número 3: Escalones pares

Necesito que los escalones sean pares. Si no, tengo que saltar el último con los pies juntos. A pesar de que los números pares en general no me gustan, el hecho es que tengo dos piernas y me puedo conformar con eso. Entonces si empiezo a subir la escalera con el pie derecho, tengo que terminarla con el pie izquierdo. O con los dos. No hay otra manera. La consecuencia de intentar cambiarlo es que me paso todo el día sintiendo que un lado de mi cuerpo pesa más que el otro.

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